29.5.14

Curiosidades de la historia universal (I)

A veces me enfado con la Wikipedia, pero otras veces les daría un abrazo por las cosas que me encuentro de vez en cuando, como este apunte sobre la historia de Samoa:

«En marzo de 1889, una fuerza naval alemana invadió un pueblo de Samoa, y al hacerlo destruyeron algunos bienes estadounidenses. Entonces, tres buques de guerra estadounidenses entraron en el puerto de Samoa y se prepararon para atacar a los tres buques de guerra alemanes que se encontraban allí. Sin embargo, antes de poder hacer uso de las armas, un tifón hundió tanto los barcos estadounidenses como los buques alemanes. Se declaró un armisticio obligatorio debido a la falta de buques de guerra».

Es tan... samoano.

30.3.14

Deflación (I): Hacia la espiral deflacionista

Se rumorea que hay riesgos de deflación en España. Agarraos porque vienen curvas: normalmente un paro muy alto que no se corrige a tiempo conduce a deflación, y la deflación significa... ¡Más paro! Espiral deflacionista, se llama.

En este video de Youtube lo explican muy bien (en inglés, lo siento, pero se pueden traducir los subtítulos). Miradlo, miradlo y decidme si el escenario que describe no os recuerda algo:



Ahora que se empieza a hablar (tímidamente) de deflación, viene muy bien el repasito. Describe justamente el escenario en que estamos. Somos un caso de libro, así que si entramos en deflación vamos a tener la espiral perfecta. Y nos iremos a la mierda del todo.

Como explica tan claramente el video, mientras España no entre en una espiral deflacionista, el gobierno está a tiempo de adoptar medidas de estímulo, pero una vez dentro de la espiral cualquier medida será ineficaz, así que hay que hacerlo YA.

Pero el gobierno de Mariano Rajoy NO lo va a hacer. Ya hemos visto antes cómo se enrocan con él sus ministros y personas de confianza en el PP para que no tenga que dar la cara. Con tal de no desdecirse, dejarán que España caiga en la espiral deflacionista y se vaya definitivamente al garete. Para cuando pierdan las elecciones, ya será tarde.

Personalmente, creo que es inevitable. La gente ya se está cortando de gastar pudiendo hacerlo, la gente sigue sin comprar vivienda pensando que va a bajar más (me refiero a los que pueden y quieren comprar pero no se atreven). Y, claro, la vivienda acabará bajando más, todo acabará bajando más y más, los beneficios caerán más y más, habrá más y más despidos, hasta que estemos todos en paro, nuestro dinero se evaporará y tendremos un futuro tan nefasto que lo de ahora parecerá un paraíso.

Espero equivocarme. Pero lo veo muy negro. Para más INRI, me acaban de comentar que la prensa extranjera habla ya de deflación en España dándola prácticamente por segura. Ahora resulta que no sólo hay riesgo de deflación en España sino que ya hace tiempo que, en el ámbito internacional, se considera alto. Pues nada. Al parecer, los ciudadanos extranjeros están mejor informados que los de aquí. Marca España.

Se ve que Mariano Rajoy nos ha estado llevando de cabeza al desastre de una espiral deflacionista, como quien conduce un tren hacia un puente cortado entre acantilados, señalando a las nubes para que miremos arriba y no nos demos cuenta. Es un gran fracaso del Gobierno no haber visto que esto podía ocurrir y no hacer nada para evitarlo (me cuesta creer en tanta incompetencia, pero la alternativa es que lo han visto venir y no han hecho nada, cosa que me parece tan horrible que no me la puedo plantear en serio, ni siquiera viniendo de ellos). Ahora quizá sea demasiado tarde para adoptar medidas de estímulo.

Si no se logra evitar, el desastre que se avecina con una espiral deflacionista va a dejar lo ocurrido en los últimos seis años al nivel de una nadería, un leve inconveniente pasajero. Va a ser una catástrofe como no la hemos conocido. Hablo de la destrucción total de nuestra economía, de vernos en la miseria más absoluta, al nivel de países como Haití.

Si entramos en una espiral deflacionista, con lo débil que está nuestra economía, despedíos de todo. Con su incompetencia, inacción y ceguera, Zapatero y Rajoy habrán arruinado completamente nuestro país. Que su Dios los perdone, porque yo no lo voy a hacer. Y más les valdrá esconderse bien.

Ya podéis llamarme agorero, antipatriota, irresponsable y etcétera, hizo Zapatero en 2008. Aunque siempre he estado de acuerdo con la Polla Records en la ecuación "un patriota, un idiota". En fin.

Un punto de vista más informado y optimista que el mío podéis encontrarlo en Cinco Días: el del economista Manfred Nolte Aramburu, de la Universidad de Deusto.

18.2.14

Acoso a las Pussy Riot.

El estado ruso continúa acosando a las Pussy Riot. Me imagino que lo que persiguen es que acaben exiliándose, como han tenido que hacer otras personas críticas con Putin.

¡Ánimo, chicas!

Liberadas dos ‘pussy riot’ arrestadas este martes en Sochi. (EL PAÍS)

15.2.14

Redes sociales y control social

Empiezo a pensar que las redes sociales como Facebook tienen mucha culpa de que la gente no salga a la calle a armar la marimorena del siglo. Menuda herramienta de control social más cojonuda, y encima con beneficios extra. Me pregunto si Marvin Harris llegó a pensar alguna vez en algo así (la primera vez que leí sobre control social fue en un libro suyo).

Alguien me ha recordado que en la novela Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, aparecía ya algo similar a Facebook. Hace 60 años. Para que luego me pregunten por qué leo ciencia ficción.

10.2.14

Carta blanca para los chuloputas

¿Por qué el gobierno del PP y su grupo parlamentario no luchan decididamente contra el proxenetismo, la explotación sexual de mujeres y la trata de blancas? Pregunto. Por otra parte, parece que muchos jueces han sido magnánimos con los proxenetes, al no aplicar estrictamente el código penal. (Y a esto le sumamos las restricciones que planea el PP para la jurisdicción universal de la Justicia española, que tiene un papel importante en la persecución de las tramas internacionales de trata y esclavitud sexual de mujeres y niñas).

«Que persigan la delincuencia otros», nuevo lema del PP. Lo que sea para agradar a China, la mayor dictadura del mundo.

Soy un proxeneta, no un delincuente (EL PAÍS)